Muestra Syfy 2015. DÃa 1: Chappie
Ayer comenzó la 12ª edición de la Muestra Syfy, en los cines Callao. La pelÃcula elegida para romper el hielo fue el nuevo trabajo del sudafricano Neil Blomkamp, Chappie. La elección fue de lo más acertada, pues Chappie es idónea para abrir un festival de este tipo. La nueva pelÃcula del sudafricano nos plantea un futuro inmediato en el que los robots policÃas dominan la ciudad; y, en esta tesitura, nos encontramos con la creación del primer robot que desarrolla conciencia y sentimientos: Chappie. Éste, por diferentes causas, termina en manos de una disfuncional familia de drogadictos y ladrones.
Blomkamp pretende impregnar a la cinta de un trasfondo social, el cual ocupa temas como la ética -en los creadores de robots-, la moral, la religión, etc. El principal problema de la pelÃcula radica en que es imposible esclarecer sus intenciones: ¿Pretende ser seria a través de su drama social sobre la condición humana?, ¿es una parodia de las pelÃculas de acción y, por ende, de sà misma? ¿es un hÃbrido entre ambas? Cuando termina la pelÃcula las preguntas siguen en el aire, por lo que se puede afirmar sin miedo que Blomkamp no obtiene un resultado positivo.
Como pelÃcula que no se toma en serio a sà misma, consigue funcionar en gran parte del metraje, gracias a varios momentos más que graciosos; pero es cuando el sudafricano quiere que empaticemos con Chappie, cuando el resultado empieza a ser dudoso y nada brillante, pues aparecen varios momentos sentimentalistas de lo más anticlimáticos. La música no ayuda ni mucho menos; el rap de archivo se mezcla con la BSO de Hans Zimmer, que parece utilizar extractos de la de Interstellar. Ayudada por un montaje más que regulero y una excelente fotografÃa, Chappie termina por albergar algunas luces y muchas sombras.
Es una pena que no se tome (totalmente) en serio, ya que podrÃa haber sido un demoledor relato y retrato sobre la condición humana; pero el drama social termina por ser una gota en el océano, y sólo consigue enturbiar su espÃritu paródico. Y es que, a fin de cuentas, Chappie es una parodia a todos los niveles: de sà misma, de las pelÃculas de acción y de cada uno de los actores que aparece en pantalla. Una pelicula muy entretenida, pero con un clÃmax que se alarga casi una hora, haciendo asà que aminoren las risas y que el tedio aparezca.


